Savannah Venture y el entrenamiento mental.

El ciclismo- y el deporte en sí-, no requieren solamente esfuerzo físico sino también un gran esfuerzo mental. El deporte es  puro reto, se trata de convencer a nuestra mente para que piense: «sí puedo» cuando nuestro cuerpo no puede más, es la lucha contra nuestras propias necesidades físicas, por ello es también un deporte mental.  Pero esto no es algo sencillo, superar nuestros límites requiere mucho entrenamiento mental, para convertir nuestro cerebro en un verdadero luchador.

¿Cómo podemos entrenar nuestra mente?

Todos los deportistas  sabemos que gran parte del éxito de enfrentarse a una actividad física depende de la predisposición mental que se tenga hacia ella. La actitud, la motivación o la gestión emocional son tan fundamentales como nuestro corazón, piernas o abdominales. Sin embargo, pese a que nos pasamos horas dando pedales, haciendo ejercicios de cardio, cuidando nuestra dieta o hidratando nuestros músculos, ponemos poca atención al entrenamiento mental.

Por eso el Brain Fitness es una actividad que ha crecido considerablemente durante estos años. El concepto Brain Fitness se basa en establecer hábitos de vida cerebro-saludables mediante el entrenamiento del cerebro, el control del estrés, la neuronutrición y el ejercicio físico. Así ha surgido UnoBrain, el primer Club Online de Brain Fitness del mundo, que nos ayuda a entrenar la mente para que sea tan fuerte como el cuerpo.

Pero ¿por qué unas personas se adaptan mejor que otras a las circunstancias negativas?

Esto es sencillamente debido a la resilencia, o sea, la capacidad de adaptarse rápidamente a entornos adversos, y es posible de entrenar.

 

 

Comenzó con el nado de Sara Isakovic en la final de 200 metros libres en las Olimpiadas de Beijing en 2008, con una victoria asegurada, pero en el último largo tras el giro notó que su mano no rozó la pared alejándola de su sueño y consiguiendo la medalla de plata a tan solo 0,15 milésimas del oro. Actualmente ella integra el equipo de la Universidad de California, de Martin Paulus, una eminencia en el desarrollo de técnicas de entrenamiento del cerebro.  Su objetivo: que todos puedan desarrollar una agilidad mental de élite.

Así, este equipo comenzó a estudiar las habilidades cerebrales de marines y adventure racers, para conseguir ver la diferencia entre los cerebros ‘normales’ y los ‘ultraresilentes’.  Para generar el estímulo adverso,lo que se realizó fue interferir en la respiración de cada sujeto participante, restringiendo el flujo de aire en las máscaras que llevaban puestas.

El individuo sabía que esto iba a pasar, pero no siempre cuándo. Al suceder, mientras que las personas regulares entraban en pánico, aquellos entrenados manejaban la situación con facilidad. El escáner demostró que en ellos la corteza insular se activaba inmediatamente antes de que se les restrinja la respiración, esencialmente preparándolos para la sensación desagradable.

Martin Paulus, propuso una solución sencilla para la mejora de las habilidades cerebrales de las personas regulares: la meditación. Y surgió efecto, activando la mente en ciertos campos al igual que los marines. Isakovic certificó que tras la práctica de la meditación perfeccionó su habilidad de escuchar con atención y desapasionadamente las señales que su cuerpo le envía.

Recuerda: «nana korobi ya oki», «cae siete veces, levántate ocho».